“Qué podemos hacer para que nuestro servicio sea excelente”
Estas vacaciones de verano he visitado la India y Nepal. Ha sido un viaje increíble en el que, además de tener la oportunidad de conocer países excepcionales, he vivido una nueva forma de servicio de atención al cliente: “Al cliente se le escucha siempre”.
En cada paso del viaje, en cada hotel en el que nos hemos alojado, SIEMPRE nos han pedido que rellenemos una breve encuesta en el que uno de los puntos más importantes era “Indíquenos qué podemos mejorar”. El ejemplo más reseñable que puedo comentar fue en el hotel Radisson de Kajuraho, donde en el restaurante, cuando una compañera de viaje sólo señaló que la calidad de la comida era “buena” en lugar de “excelente”, el camarero jefe se acercó para preguntar solícito “qué podemos hacer para que considere nuestra comida excelente”.
Cada representante de Catai, la operadora con la que hemos viajado, por breve que haya sido su trabajo con nosotros, nos ha pedido que aportáramos nuestros comentarios sobre nuestra experiencia con ellos.
Uno de nuestros guías en el viaje nos indicaba que, cuando visitó España, se quedó sumamente extrañado porque al entrar en una tienda nadie le ofrecía un café o un té. Efectivamente, en cualquier pequeño negocio que se visita en la India, siempre se pregunta si deseas tomar algo, mientras te enseñan el producto en el que estás interesado. Esto, además de ser un signo de hospitalidad, permite que el cliente permanezca más tiempo en la tienda, con lo que es más posible hacer que se interese por alguno de los artículos a la venta.
India cuenta con una población de 1.170 millones de habitantes. Es un país caótico, pero maravilloso, con enormes desigualdades sociales pero a pesar de todo, capaz de enseñarnos mucho sobre cómo tratar al cliente a la avanzada Europa. Es necesario que el cliente siempre se sienta escuchado, atendido con excelencia. Como ya comentamos en El Cliente, Mi Mejor Asesor, es fundamental para cualquier empresa escuchar a su cliente e implantar las mejoras que se sugieran mayoritariamente, pues la empresa que no mejora, es una empresa que está destinada a desaparecer.
¿Habéis vivido alguna experiencia de este tipo que nos enseñe la excelencia en el tratamiento del cliente?



