La Asignatura Pendiente
El sábado pasado encargué un libro (sobre Gestión de Proyectos) que me interesaba tener, al Proyect Management Institute (PMI) americano. Llegó el martes siguiente. Gracias al código que el propio PMI me envió por correo electrónico, pude seguir sin dificultad el status de la entrega en UPS (y avisar en mi casa que mi portero ya tenía el libro, para que pasaran a recogerlo). De forma automática en el seguimiento de mis compras en la web del PMI se actualizó esta información. Quedé gratamente impresionada por la rapidez y profesionalidad del servicio que había obtenido.
Por supuesto, este modelo de gestión de envíos en los que se integran los sistemas de la empresa a la que compre mi libro (PMI) y el proveedor que me lo trajo a casa (UPS) puede estar a años luz de una solución propia para empresas de pequeño tamaño….¿o no?.
El 15 de Octubre del 2008, el Instituto Nacional de Estadística Español presentó los resultados de la Encuesta sobre el uso de TIC y del Comercio Electrónico en las empresas.
Sólo un 11% de las empresas encuestadas realizaron ventas a través de comercio electrónico en 2007. A pesar de estos pobres datos, se ha producido un crecimiento de las empresas con ventas a través de comercio electrónico, respecto al año 2006 (8,8 % ese año).
Las ventas a través de comercio electrónico en 2007, supusieron tan sólo un 8,3% del total de las mismas realizadas por sociedades españolas, de las que 84% se realizaron en el territorio nacional y un 10,1% en la Unión Europea. ¿Cuál es el motivo por el que tenemos en nuestro país esta situación? Muy probablemente porque nuestro tejido empresarial más amplio son las pequeñas y medianas empresas, que se ven paralizadas ante la complejidad y coste que se supone tiene un proyecto de estas características. Quizás sea necesario un previo “pseudo comercio electrónico”, para familiarizarnos con este canal, internet, canal que puede permitirnos ampliar nuestro mercado local, convirtiéndolo en nacional o incluso en mundial.
¿Qué necesita mi negocio para recibir pedidos desde Internet?
- La web de mi empresa, por supuesto. El crecimiento de mi negocio debe ser potenciado a través de este canal. Según el INE, sólo el 57,5% de las empresas con conexión a internet disponen en España de un sitio Web, que aumenta casi al 90% en empresas de más de 250 trabajadores. Nuestra asignatura pendiente son, por tanto las PYMEs.
- Una dirección de correo electrónico donde se reciban los pedidos (Según el INE, el 93,3% de las empresas disponen de correo electrónico): Si podemos tener un formulario en la web mejor que mejor. Así nos aseguraremos que los clientes rellenan los datos que necesitamos para servir el pedido.
- Un acuerdo con una empresa de transporte nacional/internacional, que gestione los envíos. El coste de dichos envíos se repercutirá al cliente, con lo que nuestros gastos por pedido no aumentarán.
Por supuesto, este modelo tan sencillo nos obligará a tener:
- Pago contra reembolso o por transferencia bancario.
- Envío manual al cliente, por correo electrónico, de la factura proforma para confirmar el importe del pedido.
¿Es realmente tan complejo este proceso? Por supuesto que no, ya ofrecemos probablemente este mismo servicio a nuestros clientes en tienda. Pero este nuevo canal, aumentará nuestro mercado enormemente, podremos llegar a clientes que no se encuentran físicamente próximos a nosotros.¿Es realmente esta forma de gestionar nuestros pedidos, recogiéndolos a través de internet, comercio electrónico? No, pero puede ser el primer paso para acostumbrarnos al tratamiento de los pedidos que nos llegan por este medio y tras el despegue, mejorar nuestro servicio hasta un comercio electrónico real incluyendo:
- Catalogo de productos y precios para crear un servicio de “cesta de la compra”.
- Pasarelas de pago, que permitan al cliente abonar el coste del pedido on-line.
- Facturas proforma automáticas.
- Seguimiento del pedido en la web de nuestro proveedor de transporte.
- Site en Inglés, para acceder al mercado internacional.
- Gestión de pedidos internacionales.
El comercio electrónico es posible, paso a paso. ¿Te arriesgas a intentarlo?


