Implementar en mi empresa una cultura de innovación
Desde hace algunos años existe la siguiente metáfora acerca de como definir la cultura empresarial de un negocio:
La cultura empresarial se asemeja a una habitación cerrada en la que se encuentra un grupo de monos. Hay un plátano colgando del techo, al que solo se puede alcanzar a través de una escalera en el centro de la habitación. El sistema de detección de incendios se activa cada vez que cualquiera de los monos intenta subir por la escalera, derramando sobre toda la estancia agua helada. En seguida los monos aprenden que, siempre que cualquiera de ellos intenta alcanzar el plátano, todos se empapan bajo el agua fría.
Se desconecta el sistema de detección de incendios y se reemplazan de uno en uno los monos de la habitación. Cada mono nuevo que entra en la habitación, intenta subir por la escalera y sin que el sepa por qué, el resto le golpea para evitarlo. El mono que más fuerte le golpea, de hecho, es el justo antes que él ha intentado subir por la escalera.
Cuando ya no queda ninguno de los monos originales en el cuarto, la escalera siempre está vacía, si a alguno de los monos se le ocurre acercarse siquiera, el resto se lo impide a golpes. Para colmo, como no estuvieron al principio, ninguno de los monos sabe cual es la razón por la que no puede intentar alcanzar el plátano….
Así se crea la cultura empresarial.
¿Cómo podemos conseguir que la cultura de nuestra empresa sea innovadora?
Tengamos en cuenta que empresas que en sus inicios fueron PYMEs (Google, Facebook, Apple…) priman la innovación de todos sus empleados, reservando incluso un % del tiempo de trabajo al desarrollo de ideas innovadoras. No solo los directivos y gerentes son escuchados, todos los miembros del equipo han de contar con un canal para transmitir sus ideas de innovación, que puede referirse a un producto o a un servicio al cliente o a una mejora innovadora en nuestros procedimientos internos.
Un encargado de almacén puede detectar que, si se asignan horas a los clientes que vienen a recoger su producto con su propio transporte, podremos distribuir uniformemente el trabajo en los muelles de carga y descarga. Una secretaria de dirección puede sugerirnos una nueva línea de papelería especialmente destinada a la mujer. Un administrativo de contabilidad la posibilidad de que los proveedores nos hagan llegar sus facturas antes de nuestro cierre mensual, para evitar provisiones estimadas de tesorería, contando con cuales serán los pagos reales lo antes posible.
Escuche siempre las sugerencias que sus empleados pueden proporcionarle sobre como innovar. Y transmitámosles así mismo que son escuchados. Implantemos un buzón de sugerencias al que todos puedan acceder y, cada año, un pequeño premio o reconocimiento a la idea o ideas más innovadoras. No dejemos en manos de los mandos intermedios el que estos nos hagan llegar las ideas de sus equipos. Una gran idea puede quedarse anclada en la mesa del jefe, que considera que no es una iniciativa tan buena.
Por lo tanto, implantemos en nuestros negocios la posibilidad de que todos puedan participar en la innovación de la empresa. Potenciemos no sólo que nuestra gente tenga ideas innovadoras, sino que piense como un equipo innovador.


