El misterio de la fábrica de fundición
Hace algunos años, una pequeña fábrica de fundición analizó cuál de sus gamas de productos le reportaban más beneficios. La gama de productos de doble capa de acero era la que mayor valor tenía en el mercado, con lo que decidió aumentar la producción de la misma. Como no deseaba realizar ninguna inversión para adquirir nuevas máquinas, con el fin de conseguir este aumento de producción de la gama más alta, dejó la fabricación de las piezas de una sola capa de acero, que debía vender más baratas en el mercado.
Realizó una previsión de las ventas de los productos de doble capa y, en función de los costes que en ese momento soportaba la fábrica, calculó un pronóstico estimado de los beneficios.
Curiosamente, cuando puso en práctica esta estrategia, los beneficios cayeron en picado. Los productos de doble capa de acero se vendían como se esperaba, al precio que se había considerado, sin embargo la rentabilidad de la empresa se hundió sin remedio ¿qué estaba pasando?
Cuando realizaron un análisis en más profundidad descubrieron que los costes de electricidad y gas habían aumentado ¡¡un 60%!! Comprobaron que al fabricar cada vez más referencias con doble capa de acero, el tiempo de permanencia de las piezas en la línea de producción había aumentado considerablemente: Era necesaria una mayor temperatura para el horno y los productos, de mayor calidad, requerían un tratamiento más complejo en la línea, lo que incrementaba el nivel de electricidad necesario.
Aunque esta fundición no existe, el caso se da en numerosas empresas que no cuentan con un adecuado escandallo de costes. Este escandallo es el desglose de los costes que afectan a la fabricación de un producto o gama de productos (materias primas, envases y embalajes, horas de mano de obra, en definitiva, costes directos e indirectos…) o a la puesta en disposición de un servicio (horas mano de obra, equipos necesarios, gastos de viajes, gastos de comunicaciones…) y ha de ser lo más ajustada a la realidad posible.
La fundición de nuestro ejemplo había realizado un cálculo de beneficios por el aumento de sus ventas de productos de gama más alta, considerando que los costes globales del centro no tendrían modificaciones, cosa que como vemos no ocurrió. Si hubiese tenido un escandallo adecuado de costes, hubiese detectado que electricidad y gas tendrían un aumento considerable por fabricar doble capa de acero. Además, al eliminarse las piezas de una sola capa, el horno y la línea aumentaron y aumentaron sus costes sin control.
El escandallo de coste se ha de poder calcular en todo tipo de negocios: De reprografía, cafeterías y restaurantes, fábricas, consultoras de servicios…Es la forma más fiable de poder determinar los productos y servicios que hemos de vender a mayor precio, cuáles son realmente rentables para nuestra empresa y cuáles debemos abandonar.
¿Cómo dividirías los costes en tu negocio para escandallar productos y servicios?


